DEPRESIÓN NERVIOSA
Sentir que Dios los ha abandonado y dejado a su suerte, es muy común entre los creyentes. Esta sensación de abandono de Dios, con frecuencia se hace presente cuando las adversidades llegan una tras otra a la vida de los creyentes. Esta sensación también lo sintieron muchos personajes de las Sagradas Escrituras, entre ellos se destacan los nombres de Elías. Moisés, Job y Jonás. Cuando sintieron este abandono de Dios, llegaron a desear la muerte, tal como lo expresa Elías en el siguiente pasaje: Elías tuvo miedo y huyó para salvar su vida. Se fue a Beerseba, una ciudad de Judá, y dejó allí a su sirviente. Luego siguió solo todo el día hasta llegar al desierto. Se sentó bajo un solitario árbol de retama y pidió morirse: Basta ya, SEÑOR; quítame la vida, porque no soy mejor que mis antepasados que ya murieron. 1 Reyes 19:3-4 NTV.
El Señor nunca prometió a sus redimidos eximirles de las situaciones adversas, más bien les afirmo que si tendrían que atravesarlas. Pero pese a conocer esta afirmación de Jesucristo, cuando las adversidades llegan a nuestra vida, pensamos que el Señor nos ha abandonado, aunque no es así, ya que Él nunca deja a sus redimidos a su suerte, sino que permanece cerca en esos momentos de adversidad. La persecución de cual era víctima Elías, era tan asfixiante, tanto que le llevó a una profunda depresión nerviosa, razón por la cual anheló que Dios le quitase la vida para encontrar algún alivio de esta persecución. Una depresión nerviosa similar al de Elías; puede generarse por diferentes causas como por ejemplo: Por un problema físico como la anemia, esta enfermedad hace que la mente les juegue una mala pasada. Otra puede ser una causa espiritual: algún pecado sin confesar o sin perdonar. Otra causa puede ser un problema emocional: la infidelidad de la esposa, el exceso de trabajo o el agotamiento nervioso que provoca la tensión mental extrema. O posiblemente la depresión nerviosa es provocada por un medicamento al que reaccionamos desfavorablemente.
La depresión nerviosa nos puede llevar desear algo que realmente no deseamos como es la muerte, por eso ante un deseo como este: debemos orar, y pedir a Dios que nos quite este deseo, y nos de la fortaleza necesaria para superar cualquier cosa que esté generando esta depresión. También debemos tener presente que en medio de nuestras adversidades o profunda depresión, Dios permanece junto a nosotros, dándonos la fuerza y la fortaleza necesaria para soportar, sobrellevar y vencer las situaciones que puedan estar atormentándonos. El Señor nunca nos abandona aun en las situaciones más complejas de nuestras vidas, Él nos prometió que estaría con nosotros todos los días hasta el fin del mundo, esta es la promesa que tenemos del Señor y en su fidelidad tenemos la certeza que lo cumplirá, porque Él, siempre permanece fiel a sus promesas.